UN DESTELLO EN LA NEBLINA
Por Adrián Saporiti
Un día, allá por mediados del 2011 mientras leía el diario del fin de semana encontré el nombre del colegio donde iba mi hijo en el diario. Sorprendido, me interesé en la noticia y resulto que el colegio estaba envuelto en la compleja trama de Schocklender-Meldorek-Construyendo el Futuro-Madres. Me quedé preocupado pero pensé que seguramente todo se aclararía pronto y la vida educativa seguiría su curso.
El lunes en el colegio las coas no estaban normales, en esa semana volvió a salir en el diario y también en la TV. Eso nunca es bueno, sobre todo asociado a un caso de aparente corrupción. En pocos días reunión general de padres del colegio. Ahí muchos nos enteramos la relación de nuestro colegio con la causa judicial, también quienes serían los dueños y hasta los testaferros, pero todo por dichos de otros. Lo que si era un hecho real y palpable era que quienes gerenciaban el colegio habían desaparecido. Estaban las Directoras de la parte pedagógica pero nadie de los que gestionaban el colegio como empresa. Ante esta deserción la perspectiva era un inminente cierre de los tres niveles (Jardín, Primaria y Secundaria), cientos de chicos sin colegio y decenas de docentes y no docentes sin trabajo.
Como en muchas otras crisis que me tocó vivir, tanto en el país como en mi vida privada, surgió la solidaridad, el espíritu comunitario. Muchos padres, muchos docentes y no docentes decidimos dar pelea. Con el objetivo inicial que el colegio no se cerrara. Hubo decenas de reuniones, de discusiones y de problemas. Pero lo cierto fue que con mucha colaboración, también con muchos errores, se pudo ir recaudando lo que los padres iban pagando para pagar a cuenta gotas los gastos y sueldos del colegio. Pasaron las vacaciones de invierno, algunos pocos chicos y algunos pocos docentes decidieron no seguir, pero se llegó a fin de año.
Como los “dueños” seguían sin aparecer el futuro era imposible. De hecho los colegios como eran cerraron sus puertas y no seguirán. Nuevamente el espíritu de comunidad hizo que un grupo de padres fundara una Asociación Civil que está formando un nuevo colegio. Un colegio que nace del espíritu que surgió cuando parecía que todo estaba perdido. Repasando historia, existen varios colegios que surgieron de crisis con algunos puntos en común con este y comparten el espíritu de Comunidad Educativa.
Imaginen que nacer así no es fácil, hay muchos aspectos complicados, pero también hay mucha energía de personas que quieren sumar y que aportan lo poco o lo mucho que pueden, pero con un espíritu que llena el alma de alegría. Vamos a necesitar de mucha ayuda de la comunidad pero estamos convencidos que colaborar en formar una comunidad educativa va a ser una enseñanza fundamental para nosotros y para nuestros hijos.
Nace un nuevo colegio, con la mejor tradición docente y con un espíritu que nos enorgullece. Los esperamos.
“Quien dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón” Fito Paez
Dr. Adrián Saporiti
Presidente
Asociación Cultural y Educativa “Jean Piaget”














